miércoles, 16 de julio de 2008

Acuarelas a subasta

El Amado Líder establece: de ahora en adelante el tiempo no se medirá en años, sino en rupias indonesias, subdividibles cada una en 12 hebras que a su vez podrán entretejerse y componer una práctica sombrilla.

miércoles, 18 de junio de 2008

lunes, 14 de abril de 2008

Rudimentos de Control Mental I

El Amado Líder les previene: deben cubrirse la cabeza con papel albal para evitar las radiaciones magnéticas de los teléfonos móviles que inundan el éter. De no hacerlo, su subconsciente será socavado por el bombardeo permanente de politonos, imágenes de bullying y cotorreo adolescente. No tengan miedo de salir de esta guisa a la calle, así podremos reconocernos entre nos los afines a la causa.




El Amado Líder les exhorta: mantenga limpia y pura su alma evitando exponerse a programas de televisión y videojuegos. Por supuesto que el primer deber del afín a la causa es regalar su artefacto televisor a su peor enemigo, aún a riesgo de perder de vista a seductoras maduritas como Curry Valenzuela.
Es un sacrificio no menor, pero necesario para abstraerse del influjo de programas que bajo múltilpes formatos ejercen técnicas de control mental. El afín a la causa debe cuidarse mucho de exponerse a estos poderosos métodos, y en cambio fomentar su consumo entre sus conocidos. A continuación se enumeran unos cuantos ejemplos de probada eficacia:

Lost

Este serial de amena trama está diseñado para esculpir el cerebro del espectador de manera tal que, tras rebasar una cantidad crítica de visionados, su reacción natural sea sospechar de todo el mundo, imaginar némesis inexistentes, oír voces, confiar en turbios misticismos y cultivar la sórdida costumbre de recluirse en búnkeres o sotanillos. Nótese la peculiar estructura de cada capítulo, en el que por lo general no pasa absolutamente nada hasta los últimos cinco minutos, de modo que la trama queda en suspenso y el espectador en coitus interruptus. Dado que esto no deja de ser una falta de respeto y un truco digno del más rastrero vendedor de crecepelo, no se considera amoral bajarse cuantos episodios se quieran del emule.

Grand Theft Auto

Cuando el Amado Líder me ordenó incluir este videojuego, cometí el error abominable de cuestionar su criterio. Como justo castigo me impuso la tarea de jugar 36 horas seguidas, tras lo cual comprobé que efectivamente, mi cerebro había sufrido severos daños, toda vez que hacía mío el único patrón de conducta posible en este mundo virtual (agredir, ser agredido o contemplar una agresión) y sentía el impulso apenas refrenable de robar cualquier coche de alta gama que pasara ante mis ojos, además de notar un vacío existencial en la guantera de mi coche que sólo podría ser llenado por un revólver de gran tamaño.
Aún hoy sufro pesadillas en las que un diablo disfrazado de Ágatha Ruiz de la Prada me juzga por haber puesto fin a 437 vidas inocentes en una sola partida. Es un precio pequeño por cuestionar la palabra del Amado Líder.

Regálenlo a sus vecinos y sobrinitos (si no se lo han comprado ya por Reyes) y en general a cualquier mente impresionable.

lunes, 3 de marzo de 2008

Ciudadano Aguilé

El Amado Líder os ordena donar todos vuestros bienes materiales a y postraos ante:


Así como memorizar y repetir cada noche antes de acostaros la siguiente tonadilla (con gestos y todo) destinada a ser Himno Oficial del IV Reich:

lunes, 25 de febrero de 2008

El Amado Líder ordena...

El Amado Líder les ordena abominar a este grupúsculo de turbios desequilibrados. Y yo, tras finalizar la investigación que me ha encomendado, no puedo sino darle la razón. Múltiples entrevistas a familiares, amigos y compañeros de trabajo han sacado a relucir lo siniestro del carácter de estos dignos herederos de Cruz y Raya y los Morancos, que no dudan en prostituir su acervo cultural para pagarse los porros. Ya mi abuelo me trataba de tunante antes de que estos indeseables se enriquecieran haciendo lo mismo.

El Amado Líder también les ordena que compren más coches. El IV Reich sólo será posible cuando todas las carreteras y caminos del mundo estén ocupados por un atasco de proporciones bíblicas, y ningún coche pueda avanzar ni retroceder, y sólo puedan salir de sus coches aquellos que tuvieran la suerte de estar aparcados.

lunes, 18 de febrero de 2008

La palabra del Amado Líder

Con motivo del quincuagésimo aniversario de la puesta en órbita del Amado Líder, hago aquí publicación de sus escritos, que regularmente me transmite por código Morse. Como cualquier lector mínimamente informado sabrá, el Amado Líder no perdió realmente la guerra, era todo una farsa diseñada desde el principio para gobernar el mundo desde las sombras, con la connivencia de Moscú y el gobierno colaboracionista de Washington. En cuanto tuvo ocasión, cocretamente el 4 de octubre de 1957, el Amado Líder se propulsó hacia alturas dignas de su megalomanía, acurrucado en el interior del primer artefacto humano que alcanzó el espacio estratosférico: el Sputnik. Desde allí, avejentado y cariacontecido, aquejado de calambres producto de una mala postura continuada, el Amado Líder escribe y os adoctrina.

Y yo, insignificante radioaficionado y traductor de morse, os comunico su palabra. No dejeis que caiga en saco roto, pues desde su astronómica atalaya el Amado Líder lleva estudiando el mundo desde hace largos años y os ha calado. Advierto en cualquier caso al lector de que muchas veces su discurso hace extraños y da volantazos, y parece que se tratara de personas e historias distintas. Pero no olvideis que teneis delante la palabra desquiciada de un ser que se arrastra por las cloacas del firmamento. Un ser cuyo cuerpo y cuyo cerebro han sido perforados cientos de miles de veces por microscópicos meteoritos, de manera que su carne, sangre y huesos son mullidos y esponjosos, tiene la lengua pastosa y se le dobla el dedo con el que aprieta el botón que hace los pitidos del Morse. Un ser nacido en 1889, que fue primero mendigo y luego Kaiser, antes artista frustrado y tirano déspota después, un ser que ahora, cual relleno de carne en un tortellini, vive confinado dentro una gélida bola metálica que lleva cincuenta años en órbita. Poneos en su lugar.